miércoles, 23 de marzo de 2011

MEDIDAS ANTROPOMETRICAS PARA DISEÑAR CAMAS Y CAMAROTES

Con demasiada frecuencia el diseñador, si persigue embellecer el entorno de dormir, ignora muchas consideraciones antropométricas básicas. ¿Existe, en torno a la cama, el espacio adecuado no sólo para circular, sino para pasar el aspirador? ¿Queda espacio suficiente entre la cama y el cajón abierto de una cómoda? Si es importante la vista desde el interior, ¿qué impacto produce la altura del antepecho respecto a las líneas visuales cuando el cuerpo humano está echado? ¿Qué holgura se debe prever en el diseño de una litera, entre la parte superior de la cama baja y la inferior de la alta para que quepa un cuerpo sentado en la primera? En un closet, ¿qué holgura se dejará entre las filas de ropa colgada para disfrutar de un acceso fácil? ¿A qué altura debe colocarse un estante para que entre dentro del alcance de una extensión? Y ¿a cuál un espejo respecto a un tocador para que su utilización sea cómoda?

El empleo de plantillas y reglas empíricas a la hora de diseñar el espacio es a veces engañoso. Otro tanto ocurre cuando el diseñador experimenta en sí mismo, tomándose como modelo, en un Intento de plantear situaciones ligadas a extensiones y holguras, pues las dimensiones bien pueden adaptarse a él, pero no a la mayoría de los usuarios. Los siguientes dibujos examinan el tamaño del cuerpo humano en relación a las diferentes situaciones de diseño citadas, en función de las consideraciones antropométricas.




Variaciones normales de la cama simple y doble. Las cifras son una aproximación informativa al espacio que necesita el cuerpo humano en relación a la superficie de la cama. Por consiguiente, estos dibujos no merecen un exceso de fiabilidad. Las posiciones que toma el cuerpo durante el sueño amplían notablemente el espacio que en ellos se representa. Las holguras que se indican para los bordes de la cama también pecan de académicas, pues pretenden únicamente informar de los tamaños de cama disponibles y de las relaciones de éstos con el cuerpo humano. La relación líneas visuales-altura de antepecho de ventana es crítica cuando una consideración de diseño son las vistas exteriores. Esta relación y sus variaciones con las posiciones sedente, en pie y supina.
El dibujo superior expone las holguras aconsejables entre camas simples para permitir paso, acceso y hacer las camas. Se recomienda un mínimo de 91,4 cm (36 pulgadas).

Son muchas las oportunidades en que se aprovecha el espacio que queda bajo la cama como espacio de almacenaje. Es fundamental, entonces,dejar la holgura suficiente entre la cama y la pared u obstáculo físico más próximo. Según se indica en el dibujo inferior la holgura de 116,8 a 157,5 cm (46 a 62 pulgadas) basta para acomodar el cuerpo humano arrodillado y la proyección de un cajón parcialmente abierto. Se añadirán 75 cm (30 pulgadas) cuando deba proporcionarse un paso de circulación que no invada la zona de trabajo-actividad.






Las holguras que intervienen en varias actividades y trabajos relacionados con la cama. En el dibujo superior vemos una actividad en posición con rodillas flexionadas que exige una holgura de 93 a 99 cm (37 a 39 pulgadas) para altura de cama baja. Como consecuencia de las posturas que asume el cuerpo para alcanzar toda la superficie de la cama al hacerla, suele experimentarse dolor de espalda. Una altura de cama de 61 cm (24 pulgadas) a partir del suelo, como señala el dibujo central, disminuirá sensiblemente el esfuerzo a desarrollar, en detrimento de la comodidad en posición sedente, como expresa la correspondiente figura humana.

De cualquier forma, la actividad de hacer la cama se acomoda con una holgura de 66 a 76,2 cm (26 a 30 pulgadas) respecto a la altura de la misma. El dibujo inferior muestra las holguras necesarias para el paso del aspirador, actividad que exige una zona de trabajo de 121,9 a 137,2 cm (48 a 54 pulgadas). Advirtamos que conscientemente se ha colocado el aspirador fuera de la zona, con el propósito de dejar patente que la medida no excesiva, pues es lógico que el aparato puede situarse a un lado o incluso lejos del usuario. La forma de la habitación y la longitud, tipo y flexibilidad del aspirador influirán en las holguras.

Las literas son un sistema ordinario de ahorrar espacio, sobre todo donde el número o/y el tamaño de los dormitorios es reducido. Aunque en el mercado se expenden modelos varios de literas, a veces los gustos del usuario o las condiciones existentes en el espacio interior obligan a diseñara medida la instalación de camas.

El dibujo superior muestra la holgura vertical necesaria para acoger a un adulto de gran tamaño. Desde el punto de vista antropométrico la dimensión corporal más importante es la altura en posición sedente. Si el espacio vertical resulta crítico es preferible esta altura sobre el futuro usuario,con la esperanza de ahorrar unos cuantos centímetros. El 95% de las personas de 18 a 79 años de edad tienen una altura sentados de 98,8 cm (38,9 pulgadas) o inferior. La holgura tolerada entre la cara superior del colchón y el obstáculo elevado más cercano es de 101,6 cm. (40 pulgadas). Teóricamente, para un grueso total de la litera superior de 15,2 cm (6 pulgadas) y una altura de la inferior respecto al suelo de 45,7 cm (18 pulgadas), no es posible acomodar a un adulto de gran tamaño en una altura de techo de 243,8 cm (96 pulgadas), a menos que reduzcamos la segunda de estas dimensiones. El dibujo inferior enseña que la holgura horizontal de 116,8 a 157,5 cm (46 a 52 pulgadas) es incuestionable para acceder cómodamente al espacio de almacenaje de la cama de abajo.

ESPACIOS PARA CAMAROTES.

El dibujo inferior atiende a la holgura vertical precisa para acomodar niños.

La consideración antropométrica determinante es la altura en posición sedente. En este dibujo se demuestra cómo una altura de techos de 243,8 cm (96 pulgadas) bastará para acoger a niños sentados en cualquiera de las dos camas. Para que la escalera de acceso a la cama superior no sea demasiado larga, se fijará la altura mínima a que debe encontrarse ésta, a fin de permitir que se siente un niño en la otra. El dibujo inferior muestra las holguras necesarias en una cama colgada. La dimensión antropométrica fundamental para permitir la circulación bajo este componente sin golpearse en la cabeza es la estatura de la persona de mayor tamaño. El grado de invasión del pie y la pierna de la persona sentada en el espacio de circulación se evalúa mediante la altura poplítea y la longitud nalgas-punta del pie.
Hay que resaltar que allí donde el espacio bajo la cama no es de circulación, sino que se destina a otras actividades o funciones, como son el comer, escribir, etc., las holguras verticales se reducirán pertinentemente.

CAMAS COLGADAS.

1 comentario:

Claudia dijo...

Hola puedes pubicar la fuente del articulo que publicaste?
muy interesante