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domingo, 20 de octubre de 2013

PLAGAS QUE ATACAN Y DAÑAN LAS MADERAS. (COLEÓPTEROS, XILÓFAGOS, TERMITAS, GORGOJOS, TALADRADORES, CARCOMAS Y ESCARABAJOS).

Los llamados xilófagos, definidos como insectos que se alimentan de madera (xilos: madera; y fago: comer), causan serios daños tanto en la madera en pie como en la almacenada y en la utilizada en construcción, viviendas, estructuras, mueblería, piezas de arte, etc.
Lo que se conoce como "madera en servicio". Ello acorta significativamente la duración de su vida útil, con el consiguiente perjuicio económico.
Muchas estructuras empleadas en la agricultura, como galpones, graneros, lecherías, cercos, tutores, etc., son afectados también por estos insectos.
La madera es atacada principalmente por termitas, coleópteros xilófagos y hongos, agentes biológicos que causan un gran daño, escasamente estudiado y manejado.
En el caso de los coleópteros xilófagos, el perjuicio es producido principalmente por las larvas, ya que consumen la madera, construyendo galerías en el interior de la pieza atacada. Normalmente se observan orificios en la superficie, realizados por los adultos que, después de completar su ciclo, emergen para aparearse y reiniciar un nuevo ciclo reproductivo.
Ello disminuye considerablemente la resistencia mecánica de los elementos dañados. La resistencia mecánica de la madera es un conjunto de propiedades que le permiten ser expuesta a fenómenos físicos de tracción, compresión, tensión y flexión cuando es utilizada en estructuras, ya sea en construcción, mueblería u ornamentos. 
En los coleópteros xilófagos la identificación de las especies se realiza, por lo general, a través de la observación del adulto y eventualmente de larvas. 
Sin embargo, éstos no siempre están visibles cuando la infestación es aparente, por lo tanto con frecuencia se utiliza el diseño de las galerías que construyen, la forma de los agujeros de salida de los adultos y la textura del aserrín que permanece en las galerías. 
Las principales especies del orden Coleoptera que dañan la madera en servicio pertenecen a las familias Anobiidae, Lyctidae, Curculionidae y Bostrichidae.

ESCARABAJO DE LOS MUEBLES.
Anobium punctatum (De Geer) pertenece a la familia Anobiidae.

Insecto originario del norte de Europa, se encuentra ampliamente distribuido en el mundo.
Los adultos son pequeños, cilíndricos, de 3 a 6 mm de largo, de color castaño claro con micropilosidad dispersa.
El pronoto, como en todos los anóbidos, se proyecta sobre la cabeza en forma de "capuchón".
Las larvas son pequeñas y blancas; miden 2,5 a 4,5 mm, con pelos cortos erectos y amarillos
en todo el cuerpo.

Su desarrollo requiere de un período de 1 a 3 años, dependiendo del clima y del alimento. Los adultos emergen durante primavera y verano a través de orificios de alrededor de 1,2 mm de diámetro.

Las generaciones se suceden año tras año atacando la misma madera, de tal forma que las galerías se entrecruzan.



Terminan por consumir gran parte de la madera, transformándola en polvo, de textura semejante a una arena muy fina, palpable al tacto. La superficie atacada muestra múltiples orificios.


COLEÓPTERO PULVERIZADOR.



Lyctus chilensis pertenece a la familia Lyctidae. 

Los insectos adultos tienen una longitud que varía de 2,5 a 5 mm, con el cuerpo deprimido alargado, de bordes paralelos, cubierto de fina vellosidad amarilla dispersa.

Las larvas son blancas  cortas y abultadas en el tórax, levemente curvadas en la parte central.
Completa su ciclo de vida en 9 a 12 meses. Las hembras oviponen en pequeñas grietas de la madera seca (10 a 20% humedad). 
En climas templados los adultos emergen una vez al año, lo que ocurre en primavera. 
Las larvas hacen orificios hacia el exterior y expulsan el polvo, formándose típicos conos de "aserrín" bajo estas perforaciones.


La superficie de la madera muestra orificios semejantes al "tiro de munición", sin embargo el daño en el interior de la pieza es de gran magnitud.
Los perjuicios aumentan en maderas almacenadas destinadas a mueblería, parquet, chapa, etc. Pues un pequeño orificio o galería desvaloriza toda la pieza. En general, los líctidos prefieren maderas duras y secas, como aromo, boldo, coigüe, raulí, roble y eucalipto.

TALADRADOR GRANDE



Polycaon chilensis (Erichson) pertenece a la familia Bostrichidae.

Originario de Sudamérica, se ha detectado en Argentina, Perú y Bolivia. En Chile es frecuente encontrarlo desde la Región de Coquimbo a la de Los Lagos.
Los adultos miden desde 9 a 26 mm de largo y de 3 a 7,5 mm de ancho. Son de color negro brillante, cubiertos de una escasa pilosidad, más densa en la cabeza, tórax y toda la parte ventral del cuerpo.

Las larvas son escarabeiformes con características de larvas de escarabajo, con tres pares de patas abdominales y aparato bucal mordedor- y de color blanco cremoso.



La emergencia de los adultos desde la madera se produce entre fines de octubre y fines de febrero.

Los orificios de salida son circulares y tienen bordes nítidos, de 5 a 7,5 mm de diámetro. Las larvas ya pueden observarse a partir de la primera quincena de enero hasta mediados de febrero, dependiendo de la zona y condiciones climáticas.
Esta especie daña madera seca (preferentemente de coníferas, eucalipto, lleuque, roble, peumo y casuarina), afectando sus propiedades mecánicas.

Dado que las larvas de P. chilensis no botan el aserrín hacia el exterior, el daño no se aprecia hasta que se observan orificios de emergencia de los adultos. 

Una característica importante para reconocerla es que, en el interior de las galerías, las larvas comprimen notablemente las fecas.

TALADRO DE LA VID.


Micrapate scabrata (Ericsson), de la familia Bostrichidae.

Daña muebles, objetos fabricados con caña y coligüe. Ocasional-mente ataca a vides, introduciéndose
los adultos en la madera después de la poda. Se desarrolla en el material de poda de la vid, donde ayuda a su descomposición.
Los adultos miden de 4,5 a 5,5 mm de largo y de 1,5 a 1,9 mm de ancho.
Las larvas son de color blanco  y de 4 a 5 mm de longitud. Los adultos viven aproximadamente dos meses, período en el cual elaboran los túneles de ovipostura.


CURCULIÓNIDOS

Pentarthrum huttoni (Wollaston) y Pentarthrum castaneum (Blanchard).
Las que han sido registradas atacando maderas elaboradas (parquet, muebles y otras) y, ocasionalmente, en maderas de embalaje. 
Los adultos miden de 3 a 4 mm, su cuerpo es alargado y algo deprimido dorsoventralmente
Su color varía de pardo rojizo a marrón oscuro, generalmente con antenas y patas de tonalidad más clara.

Los adultos emergen en primavera, provenientes de las larvas que han pasado el invierno en la madera
infestada. 
El daño de estos insectos con frecuencia está asociado a madera con alta humedad y deteriorada, particularmente cuando ha sido atacada por hongos. Los perjuicios son causados por los adultos y las
larvas.
Se ha observado ataques de esta especie en vigas de soporte del piso y parquet, en condiciones de alta humedad.

TERMITAS
Las termitas se consideran como la plaga de insectos más destructiva del mundo. Muchos edificios y estructuras están dañados por estas plagas cada año, lo que tiene como resultado enormes pérdidas financieras. Lea más acerca de los ciclos de vida y los hábitos de estas plagas.

TERMITAS DE LA MADERA HÚMEDA.
Neotermes spp.
De 5 a 10 mm de longitud De color marrón 2 pares de patas largas y delgadas que son caducas.
Las reinas principales pueden poner varios miles de huevos al día.
Una colonia tiene un rey y una reina, las únicas termitas que se aparean, aunque no es raro que una colonia tenga una pareja adicional para reproducción.
Las colinas pueden contener hasta varios millones de termitas.
Se trata de un enjambre autoorganizado que prefiere condiciones húmedas.
Este grupo de termitas se alimenta de madera en descomposición como viejas cepas de árbol, troncos en descomposición y trozos de madera enterrada. Una vez establecidas, se pueden pasar a estructuras sanas de maderas de los edificios.

TERMITAS DE LA MADERA SECA.
Cryptotermes spp.
Las larvas miden 1 mm de largo, son translúcidas blancas.
Los soldados miden 5 mm, el tórax y abdomen es de color pálido con cabeza más oscura.
Los adultos tienen cuerpos hasta de 7 mm, o 11 mm milímetros incluyendo las alas.
Las adultos aladas salen del nido y se reúnen en enjambres. Después de un corto vuelo, aterrizan y pierden las alas.
Una vez que las hembras atraen a un macho, buscan un emplazamiento idóneo, por ejemplo una grieta en una viga y seca de madera y comienzan a excavar una cámara.
No se aparean hasta que están sellados en su nido. El apareamiento ocurre durante toda la vida de la colonia.
El desarrollo de la colonia es lento y después de un año, el rey y la reina puede que solamente hayan producido tres o cuatro larvas.
Las larvas se desarrollan en obreras, soldados o aladas.
Infectan a la madera seca, por ejemplo barreras estructurales.
Amplían sus nidos comiendo a la madera en todas las direcciones. Con el tiempo dejan una pieza de madera de aspecto normal, pero sin embargo hueca.
Se las detecta más frecuentemente por los excrementos que sale de la madera infectada.

TERMITAS SUBTERRÁNEAS.
Reticulitermes lucifugus.
De 5 a 10 mm de longitud, cuerpos blancos y anchos con cabeza marrón.  Las reinas pueden poner varios miles de huevos al día.
El rey sigue siendo sólo ligeramente mayor que la termita media y sigue apareándose con la reina durante toda la vida.
Los machos de las colonias de hormigas mueren inmediatamente después del apareamiento, a diferencia de las termitas aladas macho, que se convierten en reyes y viven con la reina.
Los nidos se construyen en la tierra y estas termitas dependen mucho de la tierra para la humedad.
En su búsqueda de alimentos, las termitas subterráneas construyen tubos de barro porque son susceptibles de desecarse cuando se las expone al aire.
Las termitas subterráneas normalmente abren su camino hacia arriba de la tierra para alcanzar la madera o cualquier otra fuente de celulosa. Después, la celulosa se divide en almidón simple con la ayuda de protozoos en el abdomen de las termitas.

GORGOJO DEL BAMBÚ.

Dinoderus minutus.
Cuerpo hinchado casi cilíndrico, de color marrón oscuro. Mide entre 2 y 3,7 mm.
Las antenas son más anchas en las puntas, con los últimos tres segmentos mucho más grandes y terminando en mazas bien definidas.
El tórax abombado oculta la cabeza, y tiene hendiduras en forma de dientes en la parte redondeada frontal y dos grandes hoyuelos en la parte trasera del tórax.
Los élitros (alas frontales) están cubiertos de pequeños agujeros y pelos rígidos.
La hembra pone entre 27 y 35 huevos en los sustratos alimenticios; las crías emergen y comienzan a taladrar la planta.
La larva atraviesa hasta cuatro fases de desarrollo y forma la crisálida en el interior de la planta.
El ciclo vital puede ser de sólo 60 días en las condiciones adecuadas (35 °C y 75% de humedad relativa) lo que favorece la aparición de varias generaciones al año.
Las larvas se alimentan de la caña de bambú, pero este tipo de gorgojo también aparece en las raíces de la mandioca.
Las larvas construyen pasadizos en las fibras de las plantas y los adultos emergen posteriormente dejando un agujero de circunferencia perfecta.
Esta especie es originaria del este de Asia y se ha extendido por medio de los cargamentos de los barcos (productos de tapioca), de cajas de madera y muebles e incluso de instrumentos musicales.

GORGOJOS TALADRADORES DE LA MADERA.

Euophryum sp
Los adultos miden de 2,5 a 5 mm de longitud. Suelen ser de color marrón rojizo a negro. Tienen un hocico alargado, el cuerpo de forma cilíndrica y las patas cortas.
Las larvas son de color crema y en forma de “c”. Su superficie es arrugada y no tienen patas.
La hembra pone los huevos individualmente en agujeros vaciados a tal efecto. Estos huevos son brillantes, blancos, flexibles y aplanados por un extremo. Eclosionan en 16 días.
Las larvas roen la madera durante un periodo de entre seis meses y un año. Forman sus crisálidas cerca de la superficie y permanecen en ellas de dos a tres semanas.
Los adultos emergen en verano y agujerean la madera para salir. Los escarabajos adultos pueden llegar a vivir más de un año.
El daño se asocia con la humedad y la madera podrida, en particular aquella madera que se ha visto invadida por hongos de sótano. La infestación se puede transmitir fácilmente a la madera sana que se encuentre cerca.

CARCOMA DEL POLVO.

Lyctus brunneus
Los adultos miden  5 mm de longitud.
Son marrón rojizo, estrechos y algo aplastados.
Las larvas son de dolor blanco cremoso y miden 6 mm cuando están completamente desarrolladas.
Huevos blanquecinas, largas y cilíndricos puestls por la hembra en los poros amplios de las maderas duras. Pone entre 30 y 50 huevos, que se incuban en 1 ó 2 semanas. Se ponen sólo si el contenido de almidón de la madera es lo suficientemente alto para las larvas.
Las larvas se convierten en crisálidas durante dos y cuatro semanas cerca de la superficie. El adulto sale mordiéndo para salir entre julio y agosto.
El ciclo de vida completo puede llevar entre cuatro y diez años.
Una de las cuatro etapas distintivas de la vida, las larvas hacen el mayor daño a la madera. Hacen túneles en la madera durante uno y dos años.
Son plagas principalmente de patios de madera, pero también provocan daños considerables a mobiliario, equipos deportivos, suelos de parqué y ebanistería.

ANÓBIDO DE LA CORTEZA DEL PINO.

Ernobius mollis.
Los adultos miden  de 3 a 6 mm, de color Rojo o marrón castaño con pelos amarillos sedosos en el cuerpo.
La hembra pone de 20 a 30 huevos en el grietas de la corteza, que se desarrollan en larvas en dos o tres semanas.
El proceso de formación de crisálida sigue en la primavera o a principios de verano, y dura de una a dos semanas.
Los adultos emergen entre mayo y agosto.
Daños ocultos a maderas blandas sin corteza, sin provocar daños estructurales. Ocurren en pérgolas, trabajo rústico, postes de vallas y cobertizos de jardín.

ESCARABAJO DEL REJOJ DE LA MUERTE.

Xestobium rufovillosum.
El adulto mide de 3 a 4 mm de longitud. El tórax está muy arqueado, ocultando la cabeza.
Su larva normalmente oculta en la madera, las condiciones óptimas para el desarrollo son de 22 a 23° C.
No se las relaciona con una plaga de productos almacenados, pero sí que tiene relación con la madera.

ESCARABAJO AZUL DE LA MADERA.

Korynetes caeruleus.
El adulto mide 4mm. De color azul brillante.
Los huevos se ponen en la superficie de la madera cerca, justo la entrada de agujeros de salida.
Las larvas viven dentro de la madera que ha sido infestada por insectos que taladran la madera, en donde se alimentan de las larvas de estos insectos que dañan la madera.
Después de emergencias, se aparean, ponen huevos y mueren.
Depredador del escarabajo común de los muebles y la carcoma, por lo que su presencia indica una gran plaga de cualquiera de los insectos que dañan la madera.
Pocas veces se ven las larvas que consumen larvas de las plagas que dañen la madera en sus túneles. 

CARCOMA COMÚN.

Anobium punctatum
Las adultas tienen de 5 a 7 mm de longitud. Las larvas, 10 mm.
Los escarabajos son de color marrón oscuro rojizo y tienen pelos amarillentos parecidos a las escamas en la parte superior del cuerpo y en las cubiertas de las alas. Las larvas tienen una forma blanca cremosa con forma de gancho hecho cubiertas por pelos dorados erectos con mandíbulas marrón oscuro en la cabeza.
Después de aparearse, la hembra pone de tres a cuatro huevos agrupados en las grietas de superficies bastas de la madera. Son blanquecinas, de forma ovalada y ponen entre 40 y 60 durante su vida. Los huevos se incuban de dos a cinco semanas.
Las larvas se transforman en crisálidas justo por debajo de la superficie de la madera. El adulto sale a principios de verano royendo la superficie y dejando los característicos agujeros de salida.
En su entorno natural, el insecto vive en la madera seca de distintas especies de árboles de madera dura en donde se ha establecido deterioros fúngicos.
Dentro de los edificios, el insecto se da casi por completo en madera dura antigua, en particular grandes trozos de madera de roble.
Las larvas hacen la mayoría del daño, ya que perforan la madera haciendo túneles durante entre cinco y diez años.

ESCARABAJO DE LA MADERA HÚMEDA.

Nacerdes melanura.
Miden de e 7 a 14 mm de longitud.
Marrón amarillento con las puntas de los élitros de color negro.
Tres aristas recorren los élitros.
Ponen los huevos en madera húmeda y podrida.
Las larvas taladran la madera durante nueve meses y salen a la superficie en verano.
Las larvas necesitan que la madera esté siempre húmeda para que los hongos invadan sus fibras.
Constituyen dos fuentes de infestación de edificios: la madera de las estructuras donde se puedan producir goteras y trozos de madera enterrados bajo los cimientos, caminos y zonas peatonales.

CAPRICORNIO DOMÉSTICO.

Hylotrupes bajulus.
Los adultos miden de 8 a 25 mm de longitud.
Son de color marrón o negro con pelos grises en la parte superior del cuerpo y en las alas frontales. Tienen dos manchas negras y brillantes en el tórax que parecen ojos.
Las larvas son de un color blanco grisáceo y pueden crecer hasta los 35 mm.
La hembra pone los huevos entre julio y octubre en grietas y orificios de la madera. Estos huevos son de color amarillento o blanco grisáceo, de forma elíptica y con extremos en punta, y se rompen en dos o tres semanas.
Las larvas son las más dañinas, ya que taladran pasadizos en la madera durante periodos de entre tres y once años.
Las larvas forman las crisálidas cerca de la superficie de la madera y las adultas emergen unas tres semanas después.
Infesta madera seca de conífera. Suele dañar la albura o madera externa, pero también el duramen (parte central de la madera) puede verse afectado.
La infestación se produce en aquellas situaciones aisladas en las que se ha transportado embalaje de madera.


viernes, 21 de enero de 2011

TRATAMIENTOS PREVENTIVOS PARA LA MADERA.(inmunización, preservación y protección)

En el tratamiento de la madera se deben definir los requerimientos de durabilidad que son necesarios, o sea, si la madera elegida tiene la capacidad para resistir el ataque de los diferentes agentes de destrucción, una vez puesta en servicio sin ningún tratamiento preservador.
Sólo en caso de que no se puedan utilizar las especies adecuadas a la durabilidad exigida, se debe realizar el tratamiento que corresponda. Recordemos que desde siempre la madera en la arquitectura ha sido considerada como un material importante, no tan sólo en componentes de terminación, sino que también como elemento estructural. Desde este punto de vista, la protección de la madera frente a agentes destructores adquiere vital relevancia al momento del diseño arquitectónico.


La idea de durabilidad que se tiene de otros materiales es difícil compararla con la de la madera. Si bien la madera se degrada, se debe tener presente en qué condiciones esto ocurre, ya que existen un sinnúmero de protectores que garantizan su durabilidad.


Basta recordar los cientos de años que se han mantenido las estructuras de innumerables catedrales en Europa e iglesias de la isla grande de Chiloé en el Sur de Chile, por el simple hecho de haber previsto una pequeña mantención para proteger la estructura contra la humedad del ambiente.


Tipos de productos protectores
Los productos protectores se clasifican según los siguientes aspectos:


Por la acción protectora que realizan


Insecticidas
Protegen frente a la acción de los insectos xilófagos, destacan el tipo Piretrinas o Clorpirifos.


Fungicidas
Protegen frente a la acción de hongos xilófagos. Si es pudrición se emplean productos con contenidos de cromo, cobre y arsénico (CCA); cobre, azoles orgánicos (CA); cobres, azoles orgánicos y boro (CAB); cobre y amonios cuaternarios (ACQ) y boro.
Si se trata de mancha azul, los productos más utilizados son el tribromofenato de sodio, quinolatos de cobre y carbendazimas.


Ignífugos o retardadores de fuego
Protegen frente a la acción del fuego convirtiendo a la madera desde un material combustible, a uno difícilmente combustible. En este grupo se distinguen los que impiden que llegue oxígeno a la madera durante algunos minutos y los que basan su acción ignífuga en que reaccionan con el calor, emitiendo sustancias que acaparan el oxígeno del aire, impidiendo que la madera se queme.

Protectores de la luz
Pinturas con pigmentos metálicos que sellan la veta de la madera. Se mantiene la veta, oscureciéndola en algún grado.


Por el tipo de preservante

Solventes orgánicos
Son los protectores que con mayor facilidad penetran en la madera, no producen manchas y son compatibles con la mayoría de los barnices de fondo y acabados, lo que hace que sean los más utilizados en la carpintería de terminación.


Son aplicados a maderas secas por su característica de no otorgar humedad a ésta.


Hidrosolubles
El disolvente es el agua, se utiliza para el tratamiento industrial de maderas húmedas, bajo el 28% (vía vacío y presión).


Creosotados
Son derivados del petróleo y la hulla, su penetración en la madera es dificultosa y además la mancha, haciendo incompatible la madera tratada con cualquier terminación a la vista.

 
Por el tipo de protección que se desea lograr


Protección preventiva


Productos que evitan que la madera pueda ser atacada por agentes destructores, entre los cuales se distinguen:


Temporal
Cuya eficacia preventiva se limita a un determinado tiempo, generalmente los tratamientos superficiales como pinturas y barnices entran en este grupo o como el típico tratamiento antimancha de la madera.


Permanente
Cuya eficacia preventiva es permanente, por lo menos duran varias decenas de años, el producto protector queda fijo en la madera independientemente de que sufra humedecimiento o secado. En este grupo están los tratamientos industriales de la madera a través de vacío-presión o vacío-vacío.


Protección curativa
En este caso la madera se encuentra atacada, por lo que la protección curativa pretende eliminar dichos agentes, como por ejemplo mediante el simple oreado o secado de la madera, cuando el ataque que presenta es de hongos.


En el caso de los insectos existen los siguientes tratamientos:


En insectos de ciclo larvario


La larva se encuentra en el interior de la madera, lo que hace necesario introducir insecticida para que al entrar en contacto elimine al insecto. La aplicación puede ser inyectando insecticida líquido o gases que sean capaces de introducirse hasta el interior de la madera, mediante un tratamiento térmico u otros más sofisticados.


En caso de termitas
En este caso, el insecto no vive en el interior de la madera, por lo que su eliminación es difícil. Existen trazadores radioactivos mediante soluciones ionizantes (Na24, P32, Cl36, Ca45), con los que se capturan varios insectos, los que son sumergidos en una solución radiactiva y se les sigue hasta su termitero y al localizarlo se procede a su destrucción. Las colonias son atacadas mediante sistemas de cebos a base de celulosa, a los que se les añade un insecticida y se les ubica cada cierta distancia en los alrededores donde se quiere proteger.


Hoy se utilizan productos antiquinizantes que impiden la muda de los insectos, los que mueren desecados. Las termitas obreras ingieren este producto, alimentan con sus jugos a todas las castas, y tanto las obreras como las ninfas, cuando van a mudar mueren, con lo que la colonia no puede funcionar ni alimentarse.


Investigaciones del tema y cientos de pruebas comerciales han demostrado la eliminación de colonias de termitas subterráneas ocupando esta tecnología de cebos.


Por ser las termitas un tema desconocido y recurrente en nuestro país, es preciso tratarlo más en extenso.


Las termitas han habitado la tierra durante millones de años, incluso antes que la humanidad. No se requiere hacer desaparecer a las termitas del planeta, sino que arquitectos, constructores y mandantes o propietarios adopten las medidas al diseñar, construir y mantener las edificaciones ya materializadas libres de termitas. Por ello se debe cambiar de estrategia:

 Lo primero que se debe pensar si se construye en zona de termitas, con el sistema constructivo que sea (madera, acero, hormigón o albañilería), es en tener la asesoría inmediata de un especialista o de una empresa experta en la materia, así como la consulta de normas y literatura referente al tema, que permita contar con el máximo de antecedentes sobre la estrategia de diseño contra las termitas. Antes de realizar la instalación de faena, es necesario eliminar las colonias de termitas existentes, así como posibles lugares propicios para su desarrollo, extrayendo raíces y trozos de maderas no tratados que estén enterrados. Durante el proceso de construcción se debe cuidar de no dejar estacas o trozos de madera enterrados o en contacto con el hormigón, muchas veces se dejan partes de los moldajes de las fundaciones olvidadas bajo tierra. En general, se debe evitar dejar cualquier remanente fabricado en celulosa, como por ejemplo, almacenar cajas de cartón en lugares de difícil acceso. En la actualidad, la manera más efectiva para combatir las termitas ha sido mantener el suelo de fundación y sus alrededores en condiciones que minimicen el posible desarrollo de colonias, implementando tecnologías que produzcan barreras infranqueables o que eliminen a las colonias, como las barreras físicas, químicas y cebos.

Las barreras físicas consisten en la instalación de mallas de acero inoxidable y barreras de arena, cuidadosamente construidas para que las termitas no las puedan penetrar, colocadas debajo de los cimientos y extendidas hacia la superficie alrededor de la edificación. Ambas técnicas han sido aplicadas con éxito en países con concentraciones activas de termitas, como Australia y Hawái.


En los últimos años las barreras químicas continuas son las que se han aplicado masivamente con óptimos resultados, utilizan productos tóxicos para las termitas, que se aplican directamente al terreno antes de la materialización de las fundaciones de cimientos continuos o aislados y protegen a la estructura por largos períodos (años). La aplicación la realizan profesionales capacitados, no presentando riesgos a humanos, animales, ni al ambiente.


En caso de post-construcción, según la situación, pueden ser controladas instalando barreras no continuas para evitar romper los interiores de las estructuras para la colocación de termicidas bajo los ardieres. La eliminación de las colonias de termitas subterráneas se puede lograr ocupando la tecnología de cebos, que no requiere intervenir las estructuras interiores, resultando ser la más adecuada.


Las medidas preventivas mínimas que deben considerar los diseñadores, constructores y propietarios de viviendas en general son:


- Diseñar los cimientos de forma que sobresalgan como mínimo 200 mm sobre el nivel del terreno del punto más desfavorable, para permitir inspeccionar y buscar túneles de barro protectores o también llamados tubos refugio que construyen las termitas para entrar en la edificación.


- Especificar que las maderas que estén en contacto con el sobrecimiento estén protegidas del hormigón por un fieltro doble de 15 libras. Se recomienda que sean tratadas con CCA, CA, CAB, ACQ o boro, los que también protegen contra el deterioro y son preservantes que han sido utilizados en forma segura por décadas.


- Para usos a la intemperie, en que es probable la exposición a la humedad, lo más seguro es impregnar la madera con CCA, CA, CAB y ACQ.


Los propietarios de viviendas de cualquier sistema constructivo en que habitan termitas, deben practicar una mantención preventiva de su vivienda que considere:


- Inspección profesional a lo menos una vez al año, se debe actuar con suficiente anticipación en la detección de estos insectos o evaluar los daños ya causados antes que sea demasiado tarde.


- Identificar posibles rutas de entrada de termitas y sellarlas, ya que este insecto puede ingresar por una ranura de 1,5 mm.


- Eliminar y mantener limpio el jardín y patio de leña, de pedazos de madera, cajas de cartón o cualquier material que contenga celulosa.


- Mantener secos los materiales que contengan celulosa, reparar en forma urgente filtraciones por la cubierta o por cañerías de desagües de aguas lluvias o por agua potable.


- Mantención de drenajes de aguas lluvias en viviendas que especialmente se han diseñado para estos fines.


- Mantener separadas las tuberías de descarga de aguas lluvia, de los muros perimetrales de la edificación, de modo que no haya una humedad constante en dicho sector.


- En caso de tener barreras físicas como arena o mallas para protección de la vivienda, no se debe colocar tierra o corteza de árboles ni permitir que crezcan raíces en ellas.


TIPOS DE TRATAMIENTOS


Tratamientos superficiales
Se caracterizan porque la penetración del protector en la madera apenas supera unos milímetros de profundidad.


Son recomendables en la prevención de ataques superficiales como la mancha azul. No son indicados en los casos de ataques en profundidad, como es el caso de hongos a mediano y largo plazo, cuando vaya a estar expuesta a riesgos de humedades más o menos constantes, o del ataque de termitas, como es el caso de maderas situadas en el interior de la vivienda. Estos tipos de tratamientos son aplicados mediante brochas, pulverizadores o inmersión rápida de la madera en un producto protector formado a partir de insecticidas y fungicidas. La penetración de unos milímetros del producto químico es suficiente como para evitar los ataques superficiales.


La profundidad del tratamiento va a depender del tipo de producto, fundamentalmente del tipo de disolvente, la mayor o menor penetrabilidad de la madera y de las condiciones de ésta.


Tratamientos en profundidad
Son los más indicados cuando la madera está expuesta a humedad del exterior, o en contacto con el suelo o bien que estando en el interior tenga el riesgo de ataques de termitas. Son variados los sistemas, el boucherie o de sustitución de savia, consiste en que se introduce la madera en un depósito por varios minutos para que el producto protector vaya ocupando la savia del árbol. Los productos utilizados son sales, los que con la humedad de la madera y con el movimiento de la savia se introducen al interior por difusión.

Este tratamiento se aplica a maderas que se utilizan en cierros y estacas en general. Otro sistema es el caliente y frío, en el que se introduce la madera en un depósito con agua caliente por algunos minutos para abrir los poros, lo que permite facilitar la entrada del producto protector y luego se introduce la madera por varias horas en otro depósito que contiene las sales protectoras.


Este tratamiento es utilizado para postes, vigas y piezas que en general quedarán a la intemperie.


Existe un tratamiento en autoclave, el que por ser de carácter industrial, es el único que puede garantizar su profundidad, las retenciones del producto protector y con ello su eficiencia.


El autoclave es un sistema conformado por un cilindro de acero, una bomba de vacío y otra de presión. Con la bomba de vacío se extrae el aire de la madera conjuntamente con abrir los poros y con la bomba de presión se introduce el producto protector.


Según la facilidad o dificultad de tratamiento y el tipo de producto utilizado, será diferente el vacío, la presión y el tiempo de cada una de las fases del tratamiento.


Clasificación Uso / agentes de deterioración

 
Grupo 1 (R1)
Maderas usadas en interiores, ambientes secos con riesgo de ataque de insectos solamente, incluida la termita.


Grupo 2 (R2)
Maderas usadas en interiores, con posibilidad de adquirir humedad, ambientes mal ventilados. Riesgo de ataque de hongo de pudrición e insectos.


Grupo 3 (R3)
Maderas usadas en exteriores, sin contacto con el suelo expuestas a las condiciones climáticas. Riesgo de ataque de hongos de pudrición e insectos.


Grupo 4 (R4)
Maderas enterradas o apoyadas en terreno, con posibilidades de contacto esporádico con agua dulce. Riesgo de ataque de hongos de pudrición e insectos.


Grupo 5 (R5)
Maderas enterradas en el suelo, componentes estructurales críticos, en contacto con agua dulce. Riesgo de ataque de hongos e insectos.


Grupo 6 (R6)
Maderas expuestas a la acción de aguas marinas y para torres De enfriamiento. Riesgo de ataque de horadadores marinos.


Requisitos de penetración
La penetración se comprobará según los métodos descritos en NCh 755 Preservación – Medición de la penetración de preservantes de la madera para CCA. Para otros preservantes, los ensayos se realizarán de acuerdo a la última versión de la Norma AWPA A3.


Tratamiento a aplicar
El tipo de producto protector a usar y el sistema de tratamiento más adecuado dependerá del riesgo de los diferentes ataques a que estará expuesta la madera en servicio, como se describe en las tablas anteriores. Con respecto a los métodos para reducir la reacción de la madera al fuego, en Chile se utiliza el tratamiento industrial de vacío y presión en autoclaves, logrando absorciones y penetraciones totales del producto.


Este aspecto no es menor, pues en obra se puede realizar todo tipo de cortes y uniones, lo que dejaría expuestas zonas de madera no protegidas, como sería si se hubiera aplicado retardadores en forma superficial con brocha o pistolas de presión o simplemente se dejara en manos de lo bien o mal que el encargado haya realizado la aplicación.


Como producto de última generación al cual se le han hecho todas las pruebas y ensayos en los laboratorios de fuego de IDIEM de la Universidad de Chile, destaca un producto en base a boro que además de ser un retardador del fuego, posee atributos funguicidas e insecticidas, características relevantes en estos tiempos donde el tema de la termita está muy presente. Además, ayuda a disminuir la producción de gases tóxicos, impedir la generación de la llama y reducir la expansión de ésta, ayudando a las estructuras de madera a mantener su resistencia estructural frente a un incendio, a no cambiar su color natural y mantenerse exento de olores.