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viernes, 13 de agosto de 2010

ANILLOS DE CRECIMIENTO DE LA MADERA

Los anillos de crecimiento de los árboles tienen la capacidad de registrar información climática de su entorno. Así, su estudio, conocido con el nombre de dendroclimatología, permite fechar y analizar la frecuencia de determinados acontecimientos ambientales como los fuegos, las tormentas, las plagas, etc. con una resolución aproximada de un año. Pero la dendroclimatología no sólo permite estudiar acontecimientos puntuales sino que también aporta información sobre periodos climáticos, cambios ambientales y sobre procesos más complejos y tan difíciles de medir como la evolución del clima.

la Facultad de Biología de la Universidad de Barcelona, primer firmante del trabajo, explica que una de las principales conclusiones del estudio "desmiente uno de los principios básicos de la dendroclimatología, ya que el trabajo demuestra que la estabilidad en el tiempo de la relación entre el clima y el crecimiento de los árboles reflejado en los anillos no es siempre cierta". Dado que las variables ambientales que determinan el crecimiento de los árboles pueden cambiar con el tiempo, las reconstrucciones del clima que se puedan hacer a partir de esta supuesta relación constante pueden ser sesgadas. La dendroclimatología establece relaciones entre series dendrocronológicas y series climáticas. De esta manera se describe que variables atmosféricas favorecen o limitan el crecimiento de los árboles en periodos concretos. Una vez se identifican estas relaciones, es posible hacer el camino inverso y valorar los fenómenos meteorológicos de épocas pasadas de los cuales no hay registros instrumentales. Aun así, con este estudio se demuestra que algunas reconstrucciones basadas en relaciones lineales entre el clima y los anillos podrían estar sesgadas.
En los árboles que crecen en las zonas templadas existen períodos definidos de crecimiento activo durante el año, por la presencia de las estaciones. Generalmente el crecimiento y el aumento en diámetros de los árboles se realiza durante la primavera y el verano y ocasionalmente en el otoño.
Durante la primavera se origina un tejido de células de paredes delgadas, lúmen amplio y color claro, llamada Madera temprana ó Madera de primavera y en el verano y otoño se forma un tejido más compacto, de paredes gruesas, lúmen más estrecho y color más oscuro llamado Madera tardía ó Madera de verano.
La alternancia de estas zonas de primavera y de verano dan la apariencia en el corte transversal de círculos concéntricos llamados anillos de crecimiento.

En las zonas templadas donde existe un período vegetativo definido en cada año podemos hablar de anillos anuales de crecimiento, que nos permiten incluso llegar a determinar la edad de los árboles.
En las zonas tropicales no se forman anillos bien definidos pero algunas especies los pueden presentar si están asociadas con zonas donde hay lapsos bien definidos, de invierno (lluvias), y verano (sequía) durante
el año.
En la mayoría de nuestras maderas las punteaduras son simples, es decir, son agujeros libres presentes en la pared celular. Las maderas de coníferas presentan punteaduras areoladas que semejan una válvula de diafragma; a este diafragma se llama Toro y está abierto cuando la madera es de albura y está verde o en condición húmeda; y cerrado o aspirado cuando la madera forma. Parte del Duramen o está seca.
Una de las diferencias entre coníferas y latifoliadas está en que las coníferas solo tienen punteaduras areoladas en las traqueidas, la otra diferencia está en que las coníferas no tienen vasos, solamente radios, canales resiníferos y traqueidas que son más largas que en las latifoliadas y con muchas punteaduras areoladas.
Algunos factores climáticos que fueron limitadores del crecimiento de los árboles al principio del siglo XX se han sustituido por otros diferentes a lo largo de las últimas décadas, cuándo las condiciones de crecimiento han sido más restrictivas, especialmente a causa del cambio climático. Este hecho ha provocado que los árboles sincronizaran sus patrones de crecimiento, tanto con respecto a la anchura de los anillos como a la composición química.

El trabajo investigador se llevó a cabo en dos bosques diferentes del Sistema Ibérico, estudiando tres tipos de variables de los anillos de crecimiento de los árboles (el grosor y las firmas isotópicas de carbono y oxígeno estables). Este diseño permitía comparar la información que ofrecía cada una de las variables y observar las diferencias entre éstas. Además, gracias al análisis de dos especies de árboles de zonas próximas se pretendía detectar posibles diferencias interespecíficas. El trabajo ha demostrado que, efectivamente, hay diferencias entre la información que aporta cada una de las variables, y que, por lo tanto, el uso de isótopos estables podría complementar la dendroclimatología clásica basada en el estudio del grueso de los anillos.
Por lo tanto, con los resultados de este estudio se podría decir que los troncos de los árboles esconden muchas respuestas a preguntas sobre la historia climática de nuestro entorno. En este sentido, Octavi Planells afirma que "descubrir nuevas fuentes de información climática en la madera de los árboles sólo depende de la creatividad de los investigadores".
Los anillos de crecimiento han sido usados como una fuente para la documentación de las paleotemperaturas. No obstante, el ancho de los anillos de crecimiento de los pinos cambia de acuerdo con los cambios en la insolación más que con la temperatura ambiental. Los pinos son extremadamente sensibles a los altos niveles de insolación, la cual determina su distribución geográfica, colocándolos en ambientes fríos en donde la insolación usualmente no sobrepasa el 50% de la radiación solar incidente sobre la superficie. A medida que la insolación se incrementa a niveles por encima del 50%, el ensanchamiento de los anillos de crecimiento de los árboles se hace lento y se detiene. Esta respuesta fisiológica nos conduce a falsas interpretaciones de las temperaturas ambientales porque éstas aparecen homogéneas.

DURAMEN Y ALBURA DE LA MADERA

La albura: Es la parte exterior del xilema cuya función principal es la de conducir el agua y las sales minerales de las raíces a las hojas es de color claro y de espesor variable, según las especies.


El duramen: Es la parte inactiva del xilema y tiene como función proporcionar resistencia para el soporte del árbol. Se forma de la siguiente manera: .con el tiempo la albura pierde agua y sustancias alimenticias almacenadas y se infiltra de sustancias orgánicas distintas, tales como, aceites, resinas, gomas, taninos, sustancias aromáticas y colorantes. La infiltración de estas sustancias modifica la consistencia de la madera que toma un color más oscuro y adquiere un mejor comportamiento al ataque de hongos e insectos, esto ultimo distingue particularmente al duramen de la albura.

A medida que el árbol va creciendo en diámetro, la parte más interna del tronco (capa más interna del xilema) situada cerca a la médula cesa en la conducción de agua y sufre ciertas transformaciones químicas, físicas y anatómicas convirtiéndolas en tejido de resistencia mecánica llamado duramen.
Estas transformaciones generalmente van acompañadas de un cambio de color (no siempre) y está formada por células muertas, llenas de goma, resina y materiales colorantes y en muchos casos de agentes tóxicos y repelentes para hongos e insectos. La madera de esta zona cumple la función de tejido de sostén y se conoce como madera de Corazón. En la madera de latifoliadas es común encontrar los vasos de duramen taponados u obstruidos por expansiones de células de parénquima lo que hace más difícil el transporte de agua o de líquidos por lo tanto es más complicado un secado e inmunización.
En las coníferas, al formarse el duramen, las punteaduras de las traqueidas cierran el paso de líquidos de una célula a otra y continua funcionando como verdadera válvula por acción de las resinas que se depositan en ellas.
El duramen presenta una mejor durabilidad y es más resistente al deterioro debido a la impregnación de sus células con sustancias antisépticas que paralizan el desarrollo de los parásitos de la madera. Esta característica hace que el duramen sea preferido más que la albura, pero a su vez presenta mayores dificultades para su impregnación.
La parte de la madera que continúa en las funciones de conducción y
almacenamiento de denomina Albura y corresponde a la zona externa, de color claro, generalmente blanco, que forma un anillo en la periferia; ella realiza las funciones de transporte de savia. Se considera la albura como más susceptible al ataque de hongos e insectos.


En un árbol maduro, la sección transversal del tronco presenta las siguientes partes:

Corteza exterior: Es la cubierta que protege el árbol de los agentes atmosféricos, en especial de la insolación; esta conformada por un tejido llamado floema que cuando muere forma esta capa.

Corteza interior: Es la capa que tiene por finalidad conducir el alimento elaborado en las hojas hacia las ramas, tronco y raíces, está constituido por el tejido floemático vivo, llamado también líber.

Cambium: Es el tejido que se encuentra entre la corteza interior y la madera. Las células del cambium tienen la capacidad de dividirse y conservan esa facultad hasta cuando el árbol muere.

La madera o Xilema: Es la parte maderable o leñosa del tronco, se puede distinguir en ella la albura, el duramen y la medula.

Medula: Es la parte central de la sección del tronco y esta compuesto por un tejido celular esponjoso. (Parenquimático).

ESTRUCTURA ANATÓMICA

La parte maderable del árbol tiene tres funciones básicas que son las siguientes:

Conducción de agua, almacenamiento de sustancias de reserva y resistencia mecánica.

Está constituida por células longitudinales y transversales de distintas características; según las funciones que desempeñan en el árbol.

Raíz.Es la parte inferior del árbol que penetra en el suelo, cuya función es absorber agua, y nutrientes minerales y fijar la planta al suelo.

viernes, 6 de agosto de 2010

QUE ES LA MADERA?


La madera se define como la sustancia vegetal más o menos dura, compacta y fibrosa que se extrae del tronco, ramas y raíces de las plantas leñosas. Es una agrupación de células de formas muy variadas de diferentes tamaños y características. Por lo tanto la madera noes un material homogéneo, o sea, no tiene una estructura uniforme y debe cumplir en el árbol o vegetal vivo tres funciones: la conducción de la savia, o sea agua y sustancias disueltas, la transformación y almacenamiento de sustancias de reserva y el sostenimiento o
resistencia mecánica del vegetal.

En el mercado mundial de maderas se conocen dos grandes grupos comerciales: las Coníferas, llamadas también maderas blandas o suaves, características de las zonas templadas del norte y del sur y entre nosotros representada por el ciprés y el pino principalmente.
Lasmaderas Duras, llamada también latifoliadas, maderas porosas o de hoja ancha, de amplia distribución en el trópico y aún en las zonas templadas; para nosotros están representadas en todas las maderas de uso muy difundido como el cedro, abarco, roble, etc.

Los términos de suaves ó blandas y duras no se aplican a la efectiva dureza de las mismas, ya que algunas maderas blandas como por ejemplo el Pino es más dura y densa que una madera dura como el Balso.

Las células que forman la madera son en su mayoría cilíndricas o prismáticas y alargadas en la dirección del eje del árbol y están constituidas por una pared celular que encierra una cavidad llamada lúmen.